En un campo de golf, los cambios de elevación, la vegetación y los obstáculos no pueden identificarse completamente en un mapa. Transponer directamente las coordenadas GPS de los aspersores sin observación in situ puede reducir mucho la eficacia del sistema de riego.
Por eso el trazado debe adaptarse al terreno, en estrecha colaboración con el Jefe de Jardinería, el responsable de riego y el jefe de equipo de la empresa instaladora.
El trabajo en equipo, la precisión sobre el terreno y la adaptación a las realidades del lugar son las claves del éxito de un sistema de riego.
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